Ya estoy harta que me digan todo lo que tengo que hacer. Por primera vez tomo una decisión por mí, para mí y a nadie le gusta. No puedo complacer a todos, no. Me basta con que me complazca a mí misma, me parece lo más justo, lo correcto o lo que así tendría que ser. Yo no decido lo que los demás van o tienen que hacer con su vida, que nadie decida por la mía. Yo ya elegí la mía, elegí cómo afrontarla, elegí como vivirla -o sufrirla-. No voy a dejar que ellos hagan conmigo lo que se les plazca. Porque por primera vez, que estoy dispuesta a hacer algo, quiero que lo respeten. No hablo sólo de mis padres, sino también de mi entorno. No aguanto que las personas me digan lo que es correcto, porque para eso estoy experimentando. No, yo quiero llegar por mí a esa meta. No tiene nada de malo que una persona que pese 47kg, quiera pesar 42kg. No tiene nada de malo. Porque conozco bien mis límites, sé hasta dónde puedo llegar. Y sé bien que quiero llegar. Que cueste lo que cueste, lo voy a lograr. Lo sé. Nadie ni nada va a impedir que llegue hasta donde quiero llegar.Princesa, en plena búsqueda de mi Perfección .

